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Hagamos que toquen el botón

Publicado por Danilo Gonzalez Ugalde

Hagamos que toquen el botón

 

Me encanta ver videos de The Voice, algunos fines de semana dedico tiempo solo a ver resúmenes de las mejores audiciones, esto ha llegado a tal punto que en ocasiones los vemos en familia en lugar de ver programas de la televisión abierta.

 

Disfruto ver a los amigos y familiares de los participantes celebrando cuando alguno de los jueces presiona el botón, ver a los jueces bailando al ritmo de alguien que hasta entonces era una persona desconocida pero a quien le están dando la oportunidad de demostrar su talento y habilidades, eso me pone los pelos de punta.

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He pensando que lo que más me gusta de este programa es ver la emoción de cada actor, ver el participante emocionado cuando alguno de los jueces se voltea, ver a los jueces emocionados con al talento de alguno de los participantes que podría convertirse en una nueva estrella, y ver a sus allegados llorando también de la emoción, es eso, es empatía por la emoción de los demás lo que en ocasiones hasta me saca las lágrimas.

 

Igual ocurre con los negocios, te has hecho estas preguntas:

¿Por qué alguien desconocido presionaría el botón para darnos la oportunidad de escuchar nuestra propuesta de valor?

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¿Qué estamos haciendo para ser relevantes y lograr que las personas presionen el botón con emoción y quieran poner su atención en nuestra oferta de negocio?

Si no nos preocupamos por emocionar a las personas que están a nuestro alrededor y en su lugar enfocamos nuestros esfuerzos en acciones que terminan incomodándolos con mensajes que interrumpen sus vidas, estamos obsoletos y lejos de crecer de forma escalable en un mundo repleto de productos y servicios similares, lo que nos obliga a construir experiencias de compra grandiosas, ahí está la diferencia.

 

De esto va la metodología Inbound, se trata de emocionar, pero para emocionar debemos estudiar de forma profunda a nuestros clientes ideales, para así cantar en el ritmo que más les gusta, entendiendo los pasos que siguen en su proceso de compra es la mejor manera en que podemos construir contenido que les ayude y que les encante. Si lo logramos podemos imaginarnos que ese prospecto es uno de los jueces de The Voice y que primero comenzará a mover uno de sus pies siguiendo el ritmo de nuestra melodía, luego observará el botón rojo, comenzará a mover sus hombros, y una vez que esté moviendo todo su cuerpo al son de nuestra canción elevamos la voz en el coro para motivarlo a presionar el botón y que así voltee a mirar lo que poco a poco le hemos venido demostrando que hacemos bien.

 

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Igual ocurre en las ventas, debemos monitorear los “gestos corporales digitales” de cada uno de nuestros prospectos, y lo mejor es hacerlo mediante un software CRM como HubSpot, que nos permite monitorear el comportamiento del usuario y sus interacciones con los distintos contenidos que componen nuestro embudo de atracción, muchos vendedores avanzan con los ojos vendados sin entender cuál es el mejor momento para abordar a cada prospecto y peor aún, ni siquiera  tienen el contexto para saber cuál es la mejor manera de iniciar una conversación que le aporte valor al prospecto. Este es un reto que las empresas deben resolver si quieren ver equipos comerciales altamente eficientes.

 

Mi recomendación es que imitemos lo que muchos artistas hacen en The Voice, concentrémonos en emocionar de forma genuina a cada prospecto, no seamos intrusivos, mejor entonemos una buena melodía que ocasione que toquen el botón rojo, y lo más importante es que debemos saber que una vez que tocan ese botón es apenas cuando empieza todo, debemos pensar en que faltan nuevas audiciones en donde tenemos que demostrarles que no se equivocaron al tocar el botón en la primera ocasión.

 

Este es el video que más me ha divertido del programa The Voice:

 

Y esta es la primera audición en donde los jueces le dieron la oportunidad a esta vocalista que posteriormente nos emocionó a todos con sus espectáculos: